Tu gente ya la usa en el celular y en sus cuentas personales, muchas veces con documentos de la empresa. No está mal: es la señal de que sirve. El problema es que nadie sabe bien qué se usa, con qué datos ni quién responde si algo sale mal.
Para ordenarlo, hacemos las mismas preguntas que harías sobre cualquier área de tu empresa:
Si alguna te costó responder, ahí hay trabajo por hacer.
Las revisamos contigo desde la primera conversación, y en cada implementación quedan respondidas en el estatuto de tu equipo de IA. Como los estatutos de una sociedad, dice quién hace qué, con qué recursos y quién responde.
Ver las seis preguntas